Atlántida de Terry

Sirenas, Por Terry soñamos y creamos en el fondo del mar.


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NOCHES BOHEMIAS - Algunas locuras

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1 NOCHES BOHEMIAS - Algunas locuras el Miér Nov 18, 2009 8:27 pm

Gigi


Perla beige
Perla beige
Primeramente dejenme contarles un poco sobre las Noches Bohemias de la Atlántida: cuando nuestros ritmos de vida nos lo permiten, las sirenas nos reunimos virtualmente a convivir en torno a nuestro papacin adorado. Cuando el muso inspirador llega, creamos mini-relatos de situaciones diversas en donde Terry es el protagonista (y la mayoria de las veces nosotras a su lado jijiji). Aqui les dejo algunas de mis NB's inspiradas en un tiempo real.

Espero que las haga soñar de la misma manera que a nosotras nos hicieron suspirar en su momento.

Gi

¿COMO CONOCI A TERRY?


Conseguí una beca para un postgrado de Arquitectura en Nueva York por un año. Estaba realmente emocionada ya que necesitaba con urgencia un cambio en mi vida en todos los aspectos, pero sobretodo era una oportunidad para mi carrera.

Me instalé en un pequeño apartamento tipo estudio en una zona estudiantil, ya que no contaba con mucho dinero para mis gastos, pero era un lugar tranquilo y sobretodo céntrico para salir a conocer la hermosa ciudad. Tardé dos días en organizar mi estudio y en familiarizarme con la zona, así que al tercer día pude salir a dar un paseo. Me compré un helado para saborearlo mientras caminaba y admiraba la ciudad. Llegué a un crucero y estaba esperando la luz verde para cruzar mientras saboreaba mi helado cuando, una parte de él cayo sobre mi bufanda, trate de limpiarla, pero solo conseguí ensuciarme mas. De repente, una risa detrás de mi, me distrajo de mi labor:

- Linda manera de comer helado!

-........

- No me mires así, no fui yo quien te manchó ¿o si? yo solo fui un espectador de tan bella escena. Anda toma, límpiate- dijo mientras me ofrecía un pañuelo con aroma a lavanda

Yo estaba muda de la impresión, ese hombre tenía los ojos azules más bellos que yo había visto jamás, era alto, bien vestido, gallardo y tenia una sonrisa de niño travieso. Pero, se había burlado de mí, ¿quien se creía? no le iba a demostrar mi nerviosismo así que reaccioné defendiéndome:

- ¿A ti no te pasan accidentes? veo que tu ropa esta impecable, señal de que eres muuy aburrido

- JAJAJAJAJA vaya con la pequeña!!! No te enseñaron que no debes hablar con extraños?

- ¿Pequeña? pero có....- mi enojo trababa mi boca, no supe que mas decir

- No te enojes pequeña, para que no tengas problema, déjame presentarme- tomó mi mano y haciendo una leve reverencia dio un leve beso en mis dedos- Terruce Grandchester, a tus órdenes...

¡El actor de Broadway! Claro, su foto esta por todo Broadway, ¿como no lo reconocí antes?

- Mucho gusto - Dije sin mostrar mi nerviosismo ante su presencia.

- Vaya, ¡ahora te han comido la lengua los ratones! y tu, pequeña, ¿tienes nombre?

Suavemente retiré mi mano de la suya, que por alguna extraña razón, había permanecido en la suya mas tiempo de la cuenta. Di la media vuelta y antes de continuar mi camino, volteé ligeramente y le dije con la mejor de mis sonrisas:

- Gigi, y no soy ninguna pequeña.

- ¡Espera!....puedo volver a verte?

- Mientras haya vida y helados....volveremos a encontrarnos- dije con voz queda y mirándolo a los ojos, mientras mi corazón me decía que esa no sería la única vez que nos veríamos.

CONTINUARA

¿COMO ME CONQUISTO?


La vida de la ciudad te arrastra a una rutina que no te permite sentir el paso de los días hasta que por alguna razón te das cuenta que el tiempo pasó. El momento de pagar el alquiler de mi apartamento me dijo que ya había pasado otro mes y que mis estudios no me habían dejado tiempo para tomarme un descanso, así que decidí que al día siguiente después de clases, daría un paseo por el campus de la Universidad para conocer un poco mas de sus alrededores.

Exactamente al medio día mis clases terminaron, así que con mi libro favorito en mano, me dirigí a un área apartada del campus para sentarme y leer un poco. Alejandro Casona es uno de mis autores favoritos de teatro, sus obras me transportan a un mundo en donde las personas reales, buscan su felicidad sin nada más que su capacidad de adaptación y la fuerza de voluntad que sus deseos les imprimen. Son personas que sufren, que lloran, pero que también confían en que serán felices si se lo proponen no importando las adversidades que presentan. Disfrutaba de la obra “Los árboles mueren de pie” cuando una voz me distrajo de mi lectura:



- ¡Vaya! No podía reconocerte sin el helado en tu cara……realmente eres tu- al reconocer su voz, todo mi cuerpo comenzó a temblar, pero hice acopio de todas mis fuerzas y respondí muy tranquila:

- ¿Tu?... ¿Qué haces aquí?

- Es un lugar publico pequeña, no es exclusivo de los ratones de biblioteca

- ¿Ratones de biblioteca? – dije parpadeando por la luz del sol que daba justo frente a mi

- ¿A quién si no se le ocurriría hundir su rostro en un libro cuando hace un hermoso día como este? Además, créeme, ¡Casona no tenía idea de lo que escribía!

- ¿Conoces las obras de Casona? – dije sin darle a notar que ya sabía que él era un famoso actor.

- Digamos que las he leído alguna vez y me parecen extremadamente cursis. No creo en eso de que no importa que tan mal vayan las cosas, siempre hay solución- de repente, su mirada se tornó fría- Tarde o temprano pagamos por nuestros errores, no importando nuestras buenas intenciones para cometerlos.

- En eso te doy la razón- dije casi sin pensar- pero a mi por lo menos, me gusta pensar que alguien escribió que siempre hay esperanza, por lo menos me siento menos sola de esa manera- Sin darme cuenta, él se había sentado a mi lado, olvidándose de su impecable traje y relajando su actitud de un principio. Cuando terminé de hablar, lo miré esperando una nueva broma, pero me encontré con que me miraba con asombro- ¿Qué pasa?- le pregunté

- Nada, es solo que no puedo imaginar que una persona como tu se sienta sola, es todo…..

- Pues no había nadie a mi lado antes de que tu llegaras, ¿o no te diste cuenta?- traté de desviar un poco la conversación de un tema que no estaba lista a abordar- ¿qué quisiste decir con “una persona como tu”?

- Pues…..no sé, desde la primera vez que te vi, me admiré por la manera en la que disfrutabas de algo tan sencillo como un helado. La manera en la que caminabas por la calle, como veías los aparadores, sin querer sonreías….bueno…..eso fue lo poco que pude ver- dijo casualmente

- Lo que pasa es que llevo poco tiempo en la ciudad, y me gusta conocerla caminando por las calles, además de que el helado es uno de mis postres favoritos- le dije guiñando un ojo y sonriendo

- Nunca dejes de hacerlo

- ¿Que cosa?

- Sonreír.

Mi rostro seguramente estaba rojo encendido, porque sentía el calor subirme por todo el cuerpo, ese hombre era capaz de cambiar mi ánimo de una manera alarmante, pero, “¿por qué sus ojos tenían esa mirada tan triste?” me pregunté y decidí averiguarlo.

- Yo seguiré sonriendo si tu me dices que estas haciendo aquí.

- Vine a reunirme con un profesor de Literatura porque mi socio y yo estamos interesados en una de sus obras. Soy actor y productor de teatro y estamos pensando en nuestra siguiente obra. Pero al parecer se olvidó de su cita, porque lo esperé por 10 minutos y nunca se presentó!

- Vaya! Puntualidad inglesa ¿eh?

- Jajajajajaja, si, es una característica de nosotros los ingleses, creo. Mi familia es inglesa, pero yo nací aquí, en Estados Unidos. Sin embargo, tengo algunas “características” de mi sangre inglesa, soy exagerado con la puntualidad.

- ¿Y que obra es la que piensan montar?

- Pues, en esta reunión me entregarían el texto, para que mi socio y yo lo analizáramos y decidiéramos.

- Ahhhhh, como me gustaría ver de nuevo “Los árboles mueren de pie” en escena. Creo que es mi obra de teatro favorita!!!

- Mmmhh, interesante, ¿por qué es tu obra favorita si puedo preguntar?

- Pues…. me gusta…… es todo- no estaba lista para revelar mis sentimientos, pero él se dio cuenta de que no quería responder

- Disculpa, no creí que mi pregunta te molestara, es solo que….vas a decir que de nuevo te lo digo, pero no te imagino melancólica y triste como esa obra

- Bueno, tiene un inicio muy jocoso, ¿no crees?

- Si, pero el final es bastante triste, si me permites opinar.

- Yo trato de ver la lección que te deja, el permanecer de pie ante las penas que la vida nos presenta

- Pero muerto por dentro…..seco. De pie, pero sin vida- Dijo mirando hacia el frente, su tono me heló la piel, pero me recordó que alguna vez, yo también perdí la esperanza y sin querer revele parte de mis sentimientos.

- Se a lo que te refieres, a veces ni los días mas soleados te hacen sentir viva, el aroma de las flores es imperceptible y te preguntas qué seria mejor…. ¿Desaparecer? ¿Renunciar? ¿Conformarte?- Mis reflexiones debieron de sorprenderlo, porque me miraba con asombro y a la vez con dulzura, por lo que decidí detener mi apertura de alma y dije- Sin embargo, a veces un ramo de rosas, acompañados de la palabra correcta pueden hacer milagros ¿no crees? - Sus ojos mostraron un brillo fugaz, como si recordara a algo, o a “alguien”

- Si, las rosas tienen espinas, pero vale la pena arriesgarse por tener su belleza, aun y cuando sea por poco tiempo. Dime pequeña, ¿te gustaría ir al teatro a ver un árbol actuar?- Me peguntó con una sonrisa de medio lado

- ¡Me encantaría! - Dije sin pensarlo- siempre y cuando, me permitas invitarte un helado y enseñarte a disfrutarlo….ahhh y dejes de llamarme “pequeña”, ya te dije que mi nombre es Gigi….sencillo y fácil de recordar

- ¡Acepto!...pequeña- dijo guiñándome un ojo indicándome que no me seria fácil convencerlo de llamarme de otro modo



Esa noche, me encontraba frente al espejo con el vestido que me había cambiado por tercera vez. No me consideraba bonita, pero si atractiva, y finalmente, cualquier vestido que me pusiera, me regresaría la misma imagen, pensé. Salí a la calle y decidí caminar al teatro, Terry y yo acordamos vernos después de la obra, y tenía en mente un regalo muy especial para él.



Una vez que llegue al teatro, me dirigí a la parte de atrás y le pedí a un tramoyista me hiciera favor de entregar un pequeño envoltorio al camerino de Terruce Granchester. Seguramente el noble hombre ya estaba acostumbrado a esas “peticiones” porque me miró con condescendencia y accedió gustoso a entregar el paquete. Me dirigí a mi asiento y disfruté de la obra. Sobra decir que Terry es un excelente actor, capaz de llevar a su audiencia al fondo mismo de la trama. Al terminar la obra, la gente aplaudió de pie, con una especial deferencia al protagonista, quien con su acostumbrada elegancia, inclinaba levemente su cabeza en señal de agradecimiento. Una rosa le fue entregada, en ese momento buscó mis ojos y en un gesto muy sugestivo, puso sus labios con suavidad sobre los pétalos de la flor. Su gesto iba cargado de una enorme ternura, pero también de una gran sensualidad, a estas alturas yo tenia miedo de lo que ese hombre podría significar en mi vida, no estaba dispuesta a pasar por otra desilusión, pero con él era tan difícil pensar con cordura!



Al salir de la sala, un muchacho se acerco a mi indicándome que el Sr. Granchester me solicitaba esperarlo dentro, una petición muy extraña ya que la sala se estaba quedando vacía, apenas iluminado el telón por dos luces. Decidí esperar en uno de los pasillos laterales a que la gente abandonara los asientos y una vez que me quedé sola, camine hacia el escenario, solo escuchaba a lo lejos a los trabajadores terminar con su trabajo de luces, escenografias, y vestuario. De pronto, al acercarme a la tarima, el telón se abrió un poco en la parte media y Terry apareció todavía con su vestuario de fantasía, ¡se veía tan alto y tan apuesto!. Olvidándose de cualquier etiqueta se sentó al borde de la tarima y me indico con su mano que subiera a acompañarlo. Subí por los escalones laterales y me acerqué a él, con gran caballerosidad puso la capa de su vestuario en el suelo para que me sentara a su lado, y una vez que ambos estábamos frente a las butacas me dijo:



-Este es mi mundo. Aquí, frente a estas butacas y con estas luces enmarcando mi figura, he representado un sinfín de personajes de distintas obras. La gente aplaude mi trabajo y dicen que soy bueno en lo que hago, pero solo es eso, trabajo. El teatro me apasiona y durante muchos años ha sido mi refugio, para no pensar en nada más. Hasta hace poco, pensaba que mi vida transcurriría entre estas paredes y que así debería de ser….entonces te conocí. Al principio pensé que eras solo una cara bonita más, pero ahora comprendo que me fijé más en tu actitud, que en tu apariencia. Eres muy bella, pero tu actitud es aun más atractiva, supe que tenía que conocerte más a fondo. No se cual sea tu historia, ni si estas dispuesta a conocerme tu también a mi, pero tus palabras de esta tarde me impresionaron mucho. No me imagine que detrás de tu sonrisa se escondiera una tristeza tan grande, pero tus ojos me lo hicieron saber hoy en el parque, y en ese momento supe que había llegado el momento de vivir de nuevo.



¿Sabes? Lo que te dije de los árboles muertos, es una analogía de cómo me he sentido desde hace mucho tiempo, he vivido seco, sin vida, pero de pie y ahora que te conozco, quiero sentir el calor de un afecto. Me es muy difícil confiar y abrirme con las personas, he tenido malas experiencias y tengo miedo a interesarme en alguien otra vez, pero tus ojos, esos ojos que hablan más de lo que te imaginas, me hacen saber que tal vez, pudiéramos ayudarnos mutuamente, ¿que opinas?



Mi boca no emitía sonido alguno, era impresionante la manera en la que había desnudado su alma, cuando solo nos habíamos visto en dos ocasiones. Me di cuenta de que él también tenía miedo y de que estaba tomando el riesgo de confesar sus temores y sus deseos aun sin saber si seria correspondido. Nuevamente mis ojos hablaron mas rápido que mi boca y con una sonrisa de medio lado solo me dijo:



- ¡Vaya! Parece que tu mirada y yo tendremos una muy linda amistad ¿eh? Eso es a lo que me refería, tu mirada es mas expresiva que tu misma, y eso me hace confiar plenamente en ti…..tus ojos no mienten Gi.



El sonido de ese diminutivo en sus labios era una caricia en si. Tan solo con su voz, era capaz de hacerme temblar y me dio mas miedo lo que podrían hacer sus labios sobre los míos si alguna vez llegábamos tan lejos (¡mi mente viajo tan rápido en esos momentos!). Al recordar que mis ojos no mentían, baje la vista hacia el suelo y en un arrebato, Terry tomo mi barbilla y me hizo mirarlo de frente, una sola palabra salio de sus labios:



- ¡Gracias! – Mientras un suave beso era depositado en mi mejilla con la mayor de las ternuras

- Me….me llamo Griselda….pero me gusta que me llamen Gigi……

- Si, entiendo “Gigi” es tierno y pequeño….como tu…..



En ese momento, mi soledad estaba haciendo las maletas para partir definitivamente de mi corazón, porque unos bellos ojos azules y una sonrisa mortal, acababan de pedirle que se fuera para siempre.

¿FIN?



¿COMO ME DECLARO SU AMOR?


Terry es una persona muy poco común, por lo tanto, los momentos vividos con él son muy “poco comunes” también, después de nuestra platica al terminar la obra, me pidió lo acompañara al área de los camerinos y lo esperara en una salita de descanso mientras él se refrescaba y se cambiaba de ropa. Los actores, y sobretodo, las actrices me dirigían miradas de curiosidad al pasar por la salita, todos se dieron cuenta de que estaba con Terry y al parecer eso no sucedía a menudo porque francamente sus miradas denotaban sorpresa.



Mientras lo esperaba, repasaba los minutos anteriores para asimilar lo que había sucedido, Terry habló de amistad, de ayudarnos mutuamente, ¿a qué? no fue explicito, y yo no dije absolutamente nada, pero mis ojos ya se habían encargado de delatarme. Me sentía sola, desilusionada, renuente a creer nuevamente en el amor (o amistad) de alguien, pero él también había sido muy claro en cuanto a que necesitaba en quien confiar y con quien compartir momentos agradables. Por lo pronto, para mi eso era más que suficiente, aunque mi estúpido corazón nuevamente me estaba jugando a traición, involucrándose más de la cuenta con este apuesto inglés.



Al cabo de unos minutos, Terry apareció vestido impecablemente, con un traje negro y una sonrisa. Al verlo aproximarse a mi, no puede evitar fantasear con ser algún día alguien importante en su vida, en verdad era un hombre apuesto y sensible, lo que toda mujer desea en el hombre ideal, pero la vida ya me había enseñado que soñar solo te provocaba mas dolor, que la realidad era cruel y que mas valía ser precavido con los sentimientos y los deseos. Pero mi mente se permitió soñar solo un poco.



- Perdona la demora, me entretuve admirando cierto presente que dejaron en mi camerino. No debiste molestarte

- Al contrario, “quise molestarme”. Espero te haya gustado.

- Me ha sorprendido, y me ha encantado. Todos los días recibo ramos de flores, regalos, invitaciones, pero todos ellos, o la mayoría, provienen de personas que no los compraron ellas mismas, con el tiempo he aprendido a identificar aquellos regalos que fueron cuidadosamente escogidos, envueltos y hasta entregados al teatro personalmente ¡gracias! ¿Nos vamos?

- ¿Que tienes en mente?

- Mhhhh, ¿te gusta la comida italiana? Conozco un buen lugar

- Me encanta, vamos.



El restaurante donde fuimos era sencillo, íntimo, con mesas pequeñas adornadas solo con una flor al centro y una vela, dándole un aspecto muy romántico (lastima que en ese momento, mi acompañante y yo, solo buscábamos amistad) Platicamos de muchas cosas, sin tocar nuestras heridas del corazón, reímos, disfrutamos de nuestra compañía y para los postres el ambiente estaba muy relajado. Me contó que tenía poco que se había asociado con Robert Hathaway como productor y que juntos planeaban los nuevos proyectos a estrenar en el futuro, y que se sentía muy a gusto en esa nueva faceta. Yo le conté mi “escape” para estudiar en el extranjero porque mi ciudad me estaba ahogando y de mis planes para establecerme definitivamente en alguna ciudad pequeña o, incluso, viajar a Europa para probar suerte. Toda nuestra conversación giro en torno al mundo del teatro y la Arquitectura.

- Suenas como una persona libre, que no mira hacia atrás una vez que decide algo- me dijo mientras bebía de su copa de vino

- No creas, me costo trabajo decidirme, sobretodo porque mi familia no estaba muy de acuerdo en que viajara tan lejos y sola. Pero siempre he tenido la necesidad de apartarme, aun y cuando estaba rodeada de gente, me sentía sola, vacía, con un faltante dentro de mí que no lograba averiguar lo que era….tal vez te suene egoísta, pero era hora de que buscara lo que me hiciera realmente feliz, y eso no estaba en México, ni al lado de mi familia….a ellos no se los dije de esa manera, pero es la verdad.

- Te entiendo perfecto, la soledad esta ahí, aun y cuando te encuentres acompañado, es un estado de animo creo yo. Sin embargo, a veces llega a calar hasta el fondo de tu alma y te das cuenta de que cualquier exceso es malo- su mirada se torno ligeramente melancólica, y me atreví a preguntar

- ¿Has estado mucho tiempo solo?

- Casi la mayor parte de mi vida, es curioso, siempre he tenido gente a mí alrededor, en estos momentos mi trabajo me deja muy poco tiempo a solas y sin embargo, ese vacío del que hablas, lo tengo permanentemente conmigo…..es un viejo conocido ya.

- A primera vista cualquiera pensaría que lo que menos sientes es soledad

- No creas todo lo que lees pequeña- dijo guiñándome un ojo, y levantándose de pronto me dijo- ¿Te gustaría dar un paseo?

- Si ,claro.



Salimos del restaurante y nos dirigimos hacia su auto, era una noche espléndida, algo fresca, pero que invitaba a pasear por la ciudad. Nos detuvimos cerca del centro y decidimos caminar un poco. No hablamos por un momento hasta que el decidió romper el silencio con una pregunta:

- Dime, ¿por que tienes esa mirada de tristeza?- la pregunta me tomó por sorpresa totalmente, yo estaba segura de que ninguno de los dos quería hablar de nuestros sentimientos. La platica de los árboles muertos había sido demasiado explicita y ambos sabíamos que el otro traía un gran dolor en el alma. Me costaba trabajo hablar de ello, pero su presencia me dio la confianza de contarle.

- Ha estado conmigo por tanto tiempo ya, que me parece que siempre la he tenido. La historia es vieja, y muy trillada, una relación que no funciono, y que se ha quedado dentro de mí por largo tiempo. Yo estaba segura de que era la persona con quien pasaría el resto de mi vida, pero me equivoqué, y me ha costado mucho aceptar que solo fue un error.

- ¿Que fue lo que paso?

- Básicamente, él no me quería lo suficiente…..no encuentro otra explicación. Yo estaba dispuesta a hacer vida en común con él, pero al parecer, tenía otros planes y simplemente me dijo que no era posible, es todo.

- ¿Es todo? ¿Solo eso te dijo, y tu se lo creíste?

- Al principio me negaba a creer que nuestra relación se terminaría así como así. No soy una persona que se conforme tan fácil y al estar segura de que era con quien quería pasar el resto de mis días, traté de averiguar que pasaba, saber si había manera de recuperar lo que, según yo, teníamos. Traté de hablar con él, sin éxito. Hasta que un fatídico día, averigüé la causa de nuestro rompimiento……había alguien más.



Supe que tenía que dejarlo ir, así que guardé mi sentimiento en el fondo de mi corazón, y ahí ha estado desde entonces. No puedo decirte que lo he olvidado por completo, pero tampoco volvería con él, saber que estando conmigo veía a alguien mas, me dolió mucho, me sentí traicionada, una tonta por confiar ciegamente en mis sentimientos, y me juré que nunca mas me harían pasar por ello. No me merecía eso, preferiría que me hubiera hablado claro, lo hubiera entendido mejor, o eso creo……no soporto la mentira. Yo estaba dispuesta a pasar mi vida al lado de él, pero no lo valoró, se que no vale la pena, pero no por eso duele menos…..- mi voz se quebró al finalizar mi relato, me sentía mas tonta que nunca por derramar lagrimas por quien no lo merecía, pero no podía evitarlo. Terry se quedó en silencio y solo tomó mi mano entre la suyas con suma delicadeza; sus ojos me decían que comprendía mi sentimiento y me dio el pretexto perfecto para dejar de hablar de mi y saber de el ahora- Bien, esta es mi “historia de amor” a grandes rasgos, ¿cual es la tuya? ¿Por qué tu mirada triste?

- Me encantaría decirte que es algo parecida a la tuya, pero no es así. Yo por el contrario, ahora se que no me amaron lo suficiente. Cuanto hubiera dado porque me buscara, insistiera, luchara por mi cariño. Se que me amaba, pero el tiempo se encargó de gritarme que no lo suficiente como para caminar a mi lado. No lo suficiente como para afrontar las adversidades que teníamos enfrente en esos momentos. Finalmente y después de un tiempo, esos obstáculos desaparecieron y yo no quise buscarla por una mezcla de orgullo, desilusión….miedo, si no había estado ahí conmigo cuando mas la necesitaba, ¿qué caso tenia ahora?, ella no lo merecía. La última vez que supe de ella, estaba próxima a casarse y se le veía muy feliz, tranquila, y finalmente esa fue la promesa que nos hicimos al separarnos: “ser felices”, yo no lo he podido conseguir, pero me da gusto que ella si y hasta estos momentos, es lo que me ha mantenido de pie….pero muerto, como los árboles. ¿La amo todavía? No lo se, lo único que se con certeza es que hasta hace unos días era solo una amalgama de articulaciones, como una máquina. Hasta hace unos días, un helado, una sonrisa y unos ojos tristes me recordaron que estoy vivo, y que debo de mirar alrededor de vez en cuando.



Su relato me dejó sin habla. Dos historias diferentes con el mismo resultado: dos personas solitarias, tristes. Me resultaba difícil creer que alguien renunciara a su pareja sin luchar, o por lo menos sin averiguar que era lo que pasaba realmente, cuando yo me había desgastado para saber cuál era mi error, si había remedio. La única explicación que encontraba, era precisamente lo que decía Terry, ella no lo amó lo suficiente. Su mirada era triste, melancólica, pero inmediatamente sus ojos mostraron un brillo especial, sobretodo al final cuando se refirió al helado y a cierta sonrisa. Estaba completamente ruborizada, pero Terry no me dio tiempo de reaccionar, sin soltar mi mano, se inclino un poco hacia mi

- ¿Qué dices pequeña? ¿Te gustaría intentar olvidar? ¿Podría yo ser capaz de hacerte confiar de nuevo? No te estoy ofreciendo una relación de pareja, por lo menos no por el momento, te ofrezco una amistad, que nos permita averiguar como estamos emocionalmente y de ahí podremos partir para algo mas si es que los dos nos sentimos cómodos. Estoy seguro que tú podrías ayudarme a vivir de nuevo, ¡tu sonrisa es milagrosa! Y yo por mi parte, trataré de borrar de tu mente todos los malos recuerdos y hacer que te liberes de esa pesada carga, ¿te animas? - y en un gesto de lo mas caballeroso besó mi mano con suma delicadeza, apenas rozando mi piel- no puedes resistirte a este encantador actor inglés que provoca tumultos adonde quiera que va- me dijo guiñando un ojo por tercera vez en la noche

- Yo…yo…no se que decirte….es que…..

- ¿Que pasa? ¿Es que acaso te soy tan desagradable?

- No, no es eso…pero yo…..no se….no quiero….

- Jajajajajajajaja, parece que se te ha ido el habla- de repente su expresión se torno seria- Escúchame, tampoco para mi es fácil, me estoy arriesgando de nuevo, no estoy pensando, solo estoy sintiendo. Años atrás me deje llevar por mi razón y no me fue nada bien, hoy quiero hacerle caso a mi corazón y él me dice que desde que te conocí, una nueva puerta se abre para mi….no acostumbro insistir…pero, por favor, dame, no, mejor dicho, danos la oportunidad de empezar de nuevo….ambos lo merecemos ¿no crees?



Terry tenia razón, ya había tenido suficiente “duelo”, era tiempo de darle otra oportunidad a la vida y que mejor que con él? Sensible, inteligente, y muy apuesto….

- Esta bien, acepto…pero….

- Ah-ah…..sin “peros”, se hará a mi modo y tu solo te dejaras llevar, ¿de acuerdo?

- ¿Como? ¿Que quieres decir con que me dejare llevar?

- Eso, te relajaras solamente.



Sonreí y extendí mi mano para cerrar el pacto que acabábamos de cerrar, pero Terry en lugar de tomar mi mano, se acercó a mi, me tomo por los hombros y se inclinó hacia mi rostro. Solo atiné a cerrar los ojos

- Gracias Gi….no se a donde nos llevara esto, pero estoy seguro de que muero de ganas de averiguarlo- un suave beso en mi mejilla fue el sello de esta nueva aventura.



Las semanas siguientes mis clases en la universidad y los ensayos y presentaciones de Terry se intercalaron con paseos, tanto a pie como en auto e incluso a caballo, caminatas en el parque, lectura de libros, conciertos lo mismo de música clásica que de música moderna, pero sobretodo, platicas sobre todo tipo de temas, hablábamos por horas, a su lado era tan fácil pasar el tiempo, que muchas veces nos desvelábamos sin darnos cuenta de que al día siguiente ambos teníamos actividades, pero eso no nos importaba. Casi cercanos al otoño, Terry me dijo que se ausentaría unos días para concretar el proyecto de su nueva obra; con la llegada de mis exámenes, pensé que no lo extrañaría tanto, pero me equivoqué, se había convertido en parte fundamental de mis días, las horas pasaban tan lentas, que comencé a pensar en lo importante que era en mi vida ahora. Nunca habíamos hablado de ser mas que amigos, durante nuestros encuentros, nos tomábamos de la mano, al saludar y despedirnos lo hacíamos con un beso en la mejilla, pero de lo mas natural.



Nos sentíamos tan bien el uno con el otro, que no creía necesario intimar más. Pero ahora que no estaba, me daba cuenta de que necesitaba sentirlo cerca, que cada uno de los detalles de nuestra “amistad” ya formaban parte de mi, y sentí miedo, miedo de que él no sintiera lo mismo, de que solo quisiera mi amistad, y de que al final, terminaría mas sola que al principio, gracias a mi gran idea de darme otra oportunidad.



A la noche siguiente de mis desvaríos, llegue a mi departamento después de un extenuante día, y el portero me indico que había recibido un paquete, esperé con curiosidad a que lo trajera de su oficina y subí rápidamente para abrirlo en la intimidad de mi casa. Al cerrar la puerta y sin quitarme el abrigo, rasgué la envoltura y me encontré con un texto empastado en cartón grueso, al abrirlo, mis ojos no podían creer lo que estaba ante mi: era un guión traducido al inglés de la obra “Los Árboles mueren de pie” en la hoja de personajes, el nombre de Terruce Granchester en el papel del “Director”, una nota en la parte inferior decía:



“ Pequeña:



Cuando nos vimos por segunda vez, te dije que estaba buscando un nuevo proyecto para nuestra compañía teatral. Después de mucho investigar y discernir en mi mente lo que me explicaste que significó para ti, decidí hablar con Robert, y tras una buena charla en la que le expuse mis razones, mi socio decidió hacerme caso…. esta es la obra que montaremos la siguiente temporada.



Quiero darte las gracias por estas últimas semanas y deseo que sepas que esta obra te la dedico a ti y a lo que has significado en mi vida. Estos últimos días lejos de ti me he dado cuenta que ya no puedo pensar en mi futuro sin tenerte a mi lado, sé que nunca hemos hablado de ser mas que amigos y tal vez me esté adelantando sin tomar en cuenta tus sentimientos, pero te prometí ser sincero y ahora esta sinceridad me pide decirte que Te amo, que he aprendido a amar no solo tu sonrisa, sino también tu corazón y esa ternura que pones en todo lo que haces, acompañada de una pasión sin medida hacia la vida.



Gracias a ti, recordé lo que es sonreír y esperar un nuevo día con ilusión, la ilusión de volver a verte; tu sonrisa es el ramo de rosas y la nota que le hacían falta a mi corazón para devolverle la fe (nunca como ahora entendí lo que ese pasaje de la obra significa)



Ambicioso como soy, ahora no me puedo conformar con solo hablarte y pasear contigo….ahora quisiera dar un paso mas y pedirte me des la oportunidad de mostrarte que se puede amar sin sufrir (yo necesito urgentemente hacerlo también). Si tu respuesta es “SI” asómate a tu ventana, si, por el contrario, necesitas tiempo, apaga tu luz y yo entenderé que necesitas mas tiempo (te advierto que no me voy a rendir hasta que me digas frente a frente que no me amas, porque se que en el fondo de tu corazón, también tienes sentimientos por mi, mas fuertes que una amistad, pero el miedo no te deja admitirlo). Espero ansioso tu respuesta.



Siempre tuyo,



Terrence G. Granchester



P.D. No tardes mucho en asomarte, la noche esta muy fría"




Mis manos temblaban cuando terminé de leer la nota. ¡El había escogido mi obra favorita para representarla en el teatro! Recordé que alguna vez le mencioné que me encantaría verla montada otra vez, pero nunca me imaginé que lo recordara. Todos los sentimientos de los días pasados de repente me volvieron juntos, mi cuerpo se estremecía sin control, cuando reaccioné y me di cuenta de que él esperaba mi respuesta. Tenía miedo, como Terry ya lo sabía, pero por otro lado había soñado con esas palabras tantas veces y creía que era sólo un deseo más, un estúpido sueño mas……ahora me daba cuenta de que mi felicidad estaba solo a unos pisos de distancia. Corrí a la ventana y con la emoción que sentía no logré verlo a primera vista. Enfoqué bien y finalmente lo vi parado en la acera de enfrente, vestido con una gabardina negra (su color favorito) y su media sonrisa invitándome a bajar.



Salí de mi departamento, dejando la puerta abierta, bajé las escaleras de dos en dos, ansiando encontrarme con él, corrí fuera del edificio y atravesé la calle directo a sus brazos. Me recibió con una sonora carcajada y como para disimular su emoción exclamó

- ¡Acabas de romper el record para evacuar un edificio!! Los bomberos estarían orgullosos de tenerte como colaboradora

- Hablaré con ellos mañana, un talento así no puede ser desperdiciado- le dije con lágrimas en mis ojos y abrazada a su cintura. Tomó mi rostro entre sus manos y mirándome dijo:

- No más lágrimas, ni para ti, ni para mí. Hemos recorrido un largo camino y espero que estés dispuesta a caminar junto conmigo de ahora en adelante. En tu país, en este, o en Inglaterra, no me importa, solo quiero estar a tu lado y ver tu sonrisa todos los días que me restan de vida.

- ¡Tenía tanto miedo de que tu no me amaras! Sigo siendo una insegura de lo peor….

- Eres perfectamente humana y eso te hace real, fresca, atractiva a mis ojos. No quiero mas perfección, sólo deseo ser feliz al lado de la mujer que sea capaz de vivir la aventura del día a día conmigo….Te amo mi pequeñita preciosa.



Sus labios se posaron en los míos en un beso que ambos habíamos esperado por largo tiempo, lleno de amor y pasión por haber recorrido un largo camino hasta allí, a los brazos del otro. Por primera vez en muchos años, me sentí en casa.

UNA PELEA Y UNA RECONCILIACION


Sobra decir que me sentía en las nubes, esa sensación de bienestar, de tranquilidad era algo que yo pensaba perdido para siempre, hasta que un par de ojos azules me devolvió las ganas de volverme a enamorar. Inmersos en nuestra relación, pero también en nuestras respectivas actividades, el tiempo pasó y estaba a punto de terminar mi primer curso. Mis compañeros organizaron una fiesta en una propiedad a la salida de la ciudad y se esperaba que todos asistiéramos.



Terry estaba fuera de la ciudad comprando un material para las últimas funciones de la temporada y no regresaría hasta el domingo por la tarde, por lo que quedamos en vernos en mi casa hasta esa fecha. Era sábado al mediodía y decidí ir con mis compañeros saliendo de clases hacia la propiedad en donde sería la fiesta para saber el camino de día y no perderme al regreso. La fiesta estuvo muy divertida y llena de sorpresas, pero por alguna extraña razón, yo no la disfruté como se debía, de hecho quería retirarme poco tiempo después de haber llegado, pero mis amigas insistieron en que hacía mucho tiempo que no convivíamos juntas, y mas, desde que cierto personaje apareció en mi vida. Me interrogaron hasta el cansancio, queriendo saber los detalles de mi relación con el “famoso actor de Broadway”, y suspiraban emocionadas al escuchar la manera en la que él me había declarado su amor.



Sin darme cuenta, eran las 11 de la noche cuando decidí retirarme. Por supuesto que nadie quiso acompañarme tan temprano, alegando que la fiesta apenas comenzaba, pero yo ya quería salir de ahí, y no comprendía la razón.



Manejé despacio al regreso, admirando el camino de entrada a la ciudad, la luna en lo alto, la ciudad iluminada y extrañé el tener a Terry a mi lado para disfrutar el paisaje…Terry….de pronto una angustia se apoderó de mi y una vez entrando a la ciudad, me dirigí lo mas rápido que pude a mi departamento; no sabía la razón, pero presentía que algo estaba por suceder, y no me equivoqué.



Al llegar a mi edificio todo estaba normal, nadie en la entrada (ningún auto conocido mas bien), abrí la puerta de mi departamento y dejé las luces apagadas, ya estaba acostumbrada al lugar y no me hacían falta para encontrar el camino a mi cuarto, cuando:



-¿Dónde estabas? – escuché mientras se encendía la lámpara de piso a un lado del sillón

- ¡Por Dios!...... ¡Terry me asustaste! Te esperaba hasta mañana por la tarde, ¡que gusto verte mi amor! – corrí hacia él para abrazarlo, pero me detuvo con una mirada fría y amenazadora.

- Eso puedo verlo, vuelvo a preguntarte, ¿dónde estabas?

- Los chicos del campus organizaron una reunión por el fin de cursos y…

- ¿Reunión? No son horarios para regresar a casa después de una “reunión” ¿no crees? Es mas de medianoche y de hecho, no has estado aquí en todo el día….no me mientas, ¿dónde has estado?

- ¿Mentir? Yo no miento Terry. Saliendo de clases todos nos fuimos para allá, la casa esta fuera de la ciudad y…

- ¡!TE HE DICHO QUE NO ME MIENTAS!! – Al darse cuenta de que alzó la voz, se dio la vuelta y volvió a decir – ¿Con quién estuviste?- su voz fría, distante.

- Ya te lo dije, estuve con mis compañeros de clase, en una reunión de fin de cursos, a las afueras de la ciudad. Volviste antes y yo no….

- ¡Claro! Volví antes para estropear tu salida ¿verdad? No te imaginabas que regresaría antes para estar contigo y aprovechaste para salir con sabe Dios quien….

- Escúchame bien, no te voy a permitir que uses ese tono conmigo, ya te dije en donde estaba y con quien, ni tengo intenciones ocultas, ni mucho menos sabía que tú regresarías antes o hubiera vuelto mucho mas temprano.

- Pues a mi me queda muy claro que cuando yo no estoy, te comportas de una manera muy distinta a cuando estas conmigo….

- ¿A qué te refieres? Me estas ofendiendo... - su sonrisa burlona apareció en su rostro y perdí el control - DEJA DE REIRTE Y DIME DE UNA MALDITA VEZ ¿¿A QUE TE REFIERES??

- Por favor no finjas, si decides jugar con dos personas, por lo menos deberías de ser mas discreta, y no pasearte por todo el campus con tus “conquistas”. No es propio de una dama querida.

- Nunca te dije que lo fuera, de hecho, creo que ese “tipo de chicas” no es muy de tu agrado, ¿o me equivoco? - ambos estábamos llegando a un punto en el que sería muy difícil regresar si no nos deteníamos y decidí ser la primera en ceder…. – Terry, no sé a que te refieres, pero podemos hablarlo, como siempre, como todo….¿por favor?

- Yo no tengo nada que hablar cuando lo vi con mis propios ojos….fui a buscarte al campus al mediodía para darte una sorpresa y me encontré con la novedad de que MI NOVIA, estaba abrazándose con un tipo en pleno campus y delante de la gente….algunas de tus compañeras fueron mas allá de lo que mis ojos vieron, y comentaron que finalmente Ian , creo que así se llama, ganó los favores de la “inalcanzable”….¿te queda claro? porque a mi me quedó clarísimo…..



Mi mente comenzó a repasar los acontecimientos de la tarde: al salir del campus y efectivamente, cuando caminábamos rumbo a mi auto, Ian llegó por detrás y me abrazó por los hombros, pero sólo para felicitarme, me dijo que era un buen perdedor y que de ninguna manera podía competir con una estrella, refiriéndose a Terry; tomó mi mano y depositó un suave beso en ella….pero….!un momento! Él estaba viendo por encima de mi hombro, como tratando de ver algo, o a “alguien”

- Terry, Ian es un chico que al principio de cursos me invitó a salir….acepté su invitación un par de ocasiones, pero no funcionó, después te conocí a ti y le dejé muy claro que entre él y yo no podría haber mas que una amistad, porque yo estaba saliendo con alguien. Me imagino que supo con quien por las veces que fuiste por mí al campus, pero nunca me imaginé que lo tomara tan mal….

- Si claro, y yo soy la Reina de Inglaterra. Me queda muy claro tu juego y no sabes cómo me duele el darme cuenta después de tanto tiempo perdido a tu lado. Hace mucho tiempo, yo cometí el error de mentir en aras de evitar un dolor a alguien, pero pagué muy caro esa acción y juré no volver a mentirle a quien estuviera conmigo, es una lástima que no haya encontrado ese mismo compromiso contigo.

- Nunca me has hablado de ello Terry, es más, nunca me has dicho siquiera qué fue lo que pasó exactamente con “ella” y yo he respetado tu silencio, porque sé que te lastima, y que fue algo que te marcó para siempre, pero creí que estaba sobreentendido que ambos procuraríamos no cometer los mismos errores que en el pasado y yo no lo he hecho hasta el momento.

- NO TRATES DE CULPARME AHORA A MI, SE LO QUE VI, ¡MALDITA SEA!. ESTABAS CON EL, DEJANDO QUE TE ABRAZARA, ¡DEJANDO QUE PUSIERA SUS ASQUEROSAS MANOS EN TI!

- ¡YO NO MIENTO TERRUCE! Y NO TE VOY A PERMITIR QUE VENGAS A GRITARME A MI CASA. No sabes cómo me duele que no creas lo que te estoy diciendo. Tal vez tengas razón y no tiene caso “perder mas el tiempo” el uno con el otro, porque yo no quiero a mi lado a alguien que a la menor provocación duda de mis sentimientos. Siento mucho si en el pasado te hicieron sufrir y eso te impida tener una relación basada en la confianza, pero ese es tu problema, no el mío. ¿Sabes las veces que me he tragado el dolor de ver esas revistas de espectáculos en las que apareces en compañía de tus co-estrellas?

- Eso es publicidad y lo sabes, te lo dije desde el principio

- Si, lo hiciste, pero no deja de doler, el verte abrazado con ellas, o hasta besándolas en escena, y sé que mas de una quisiera llevar a la realidad esas fotos, no soy tonta, ni ciega….. Pero te tengo confianza y por eso lo he soportado, porque te amo, y porque quiero…quería estar contigo a pesar de todo y de todos.

- Lo que tu hiciste no es lo mismo…tu…..

- Yo no hice nada de lo que tenga que avergonzarme y tú eres el menos indicado para venir aquí y hablarme de sinceridad, es más, ¿sabes qué? No tenemos nada más de que hablar. Lo último que quiero decirte, y escúchalo muy bien, es que te amo y de eso no me voy a arrepentir nunca. ¡Ahora por favor vete! No te quiero ver más aquí

- ¡Yo todavía no termino de hablar!! Y de decirte que….

- Pero yo si, ¡ya terminé!….y no me interesa hablar mas contigo, así que cuando salgas, cierra la puerta por favor, ya conoces el camino – dicho esto, me dirigí a mi cuarto y una vez dentro, dejé salir todas las lágrimas que había contenido frente a él, no le daría el gusto. Finalmente le había dicho lo único que sentía de mi relación con él. Yo había respetado su silencio, su renuencia a hablarme de “ella”. En el fondo yo sabía que aun le dolía, al igual que a mi me dolía recordar a mi amor pasado, pero no era justo, que dudara de mi a la primera mala impresión… ¿por qué no se acercó a Ian y a mi? Yo gustosa dejaría fiesta, amigos, todo por él

- ¡TONTO! ¡MIL VECES TONTO! – dije aventando las almohadas contra la pared, tratando de desahogar mi dolor e impotencia



No supe hasta que hora estuve llorando, me quedé dormida aun con la ropa puesta. No escuché tampoco en que momento Terry se fue de mi departamento, pero era mejor así, el escuchar la puerta significaba el punto final a la relación y yo todavía esperaba que todo fuera un mal sueño, “Te lo dije, no estas hecha para las relaciones amorosas” me repetía mi razón una y otra vez. Me enterré en las sábanas, vestida aún, me sentía tan sola y con tanto frío y todo por un arrogante ingles que seguramente estaba ciego, porque desde que apareció en mi vida no había nadie mas para mi y eso era muy difícil de soportar por la demás gente…..la envidia es el sentimiento mas vil que existe, y el mas humano….di vueltas y vueltas, pensando, recordando. Cada uno de sus besos ahora me dolía, sus sonrisas, sus palabras. ¡Dios! ¿Cómo iba a poder olvidarlo? Cuando al fin pensaba que había encontrado mi casa, cuando estaba dispuesta a seguirlo a donde él me pidiera, sin mirar atrás.



Finalmente me levanté, necesitaba salir de esa habitación ahora llena de él por todos los recuerdos, me ahogaba. Di la vuelta a la cerradura y salí a la sala. Me dirigía hacia la cocina, pero:



- Un accidente me separó de ella…..un maldito accidente en el que debí de salir lastimado yo, y no quien me salvó- Brinqué del susto, Terry estaba sentado en el suelo, recargado en el sillón, con la vista hacia la ventana perdida en un punto imaginario

- Pero qué haces a…

- Le había mandado un pasaje solo de ida, quería que se quedara a vivir conmigo, pero esas luces y el destino tenían otros planes para mi, iban a matarme y mi co-estrella tomó mi lugar….perdió una pierna, y ahí comenzó otra vida distinta para todos – suspiró cerrando los ojos – pero yo morí esa noche, no volví a sonreír, ni a soñar, porque todo lo bueno estaba negado para mi – su voz era tranquila, sin dolor, no como anoche, solo recordaba, ya no le dolía…. – hasta que apareciste tu. Te lo dije, ¿recuerdas? – asentí con la cabeza, no quería interrumpir su relato.

- Ayer me sentí traicionado, al verte sonreírle a los demás como lo haces conmigo, el verte rodeada de gente y feliz, sin mi….me dio miedo, porque yo no soy bueno con las personas, yo no entablo amistades tan fácilmente como tu….me dio miedo…perderte. Y cuando vi a ese tipo abrazarte de esa manera, sentí rabia, quise acercarme y darle su merecido, pero entonces te vi sonreírle, él te hacía sonreír también y me desarmaste…por eso me fui sin hablarte

- Terry, yo…

- Por favor, déjame terminar…..anoche cuando te encerraste en tu cuarto, estaba decidido a irme, a no volver, entonces te escuché llorar. Me acerqué a tu puerta y te escuché maldecir, llorar y llamarme tonto – el color subió a mi rostro – ¿y sabes qué? Tienes razón, si lo soy, pero ya no quiero alejar a las personas de mí. Sé que debo de confiar en ti, porque tú has confiado en mí, es lo justo. Por favor perdóname, de ninguna manera pienso que los momentos a tu lado han sido una pérdida de tiempo, para mi, han sido la paz que necesitaba mi alma, la roca en la que puedo descansar después de una tormenta…una tormenta de tantos años ya. – sin saber cómo, me encontraba hincada junto a él, en el suelo, juntos, sin las estúpidas caretas de personas civilizadas….

- Yo te amo Terry, no existe nadie en el mundo que pueda hacerme sentir lo que tú. Recorrí un largo camino que me trajo hasta ti y seria una tonta si cambiara lo que tenemos por un espejismo, quiero realidades Terry, quiero caminar junto contigo, el tiempo que sea, simplemente quiero estar contigo. Y el día que decidamos no estar juntos, que sea porque ya no sentimos lo mismo, no por malos entendidos. Te lo dije ayer, no soy una dama, pero en el sentido de que no estoy presa de convencionalismos, no quiero papeles ni palabras, solo quiero sentirme libre de expresar lo que siento por ti sin ataduras de ningún tipo. Soy libre y quiero seguir siéndolo, porque entonces tu sabrás que realmente estoy a tu lado porque quiero, no porque “tengo”



Su mano acariciaba mi rostro suavemente, sus ojos denotaban cansancio, pero también una libertad que no estaba antes ahí.

- Ven conmigo – le dije ofreciéndole mi mano. Nos pusimos de pie y me dirigí hacia mi recámara, se detuvo en seco al observar hacia donde nos dirigíamos

- ¿Estas segura de esto? – me preguntó sorprendido

- ¡Por supuesto! vamos a dormir, porque tanto tu como yo pasamos una noche de los mil diablos….¿quieres? – y en mi rostro se dibujo una sonrisa que lo desarmó

- ¿Contigo? Al fin del mundo



Ese domingo dormimos vestidos, abrazados uno al otro, sintiendo la respiración pausada del sueño profundo, yo de espaldas a él y sintiendo su brazo alrededor de mi cintura, como tantas veces lo había soñado, y él cubriendo mi cuerpo y descansando en casa, como tantas veces él había soñado.



Ya habría tiempo para lo demás……¿no creen?


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Gigi, Sirena guardiana de la música, Catadora de los besos de Terry y Cascabel Imperial
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2 Re: NOCHES BOHEMIAS - Algunas locuras el Miér Dic 08, 2010 8:05 pm

Weissesherz


Perla negra
Perla negra
Así que estas son las famosas Noches Bohemias...
Querida Gigi justo antes de irme a dormir me encuentro esta Joyita, me lo apunto porque quiero enterarme bien de lo que trata...hmmm creo que haré así, cómo no se me ocurrió antes, para irme a dormir cada noche leeré un trocito de Joya de este querido Reino.

Abrazos cariñosísimos

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