Atlántida de Terry

Sirenas, Por Terry soñamos y creamos en el fondo del mar.


No estás conectado. Conéctate o registrate

Otra historia sobre ti ¡Feliz cumpleaños Terry!

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo  Mensaje [Página 1 de 1.]

Annabel Lee


Perla beige
Perla beige
Amado foro Atlante:

Aquí les dejo mi segundo regalo para Terry en su cumpleaños. Espero sea de su agrado.

El mundo asegura que soy un hombre frío y plástico porque no me gusta demostrar afectos de las formas ordinarias que todos parecen adorar.

Sí, esa es la educación que mis padres me dieron y a su vez es la educación que ellos recibieron de sus padres. ¿Qué de malo hay con ello? ¿Acaso ser como soy me hace una mala persona?

Este fue un pensamiento que me atacó la noche que regresé del teatro donde se presentaba mi hijo, Terruce.

Había presenciado la función desde los entretelones para evitar dar a la sociedad londinense, razones para murmurar sobre mí y mi familia. Mi padre siempre decía que era importante cuidar el nombre y el prestigio por encima de cualquier cosa, así que no me pareció que hiciera nada malo con ello.

Por supuesto que Terruce no lo vio con los mismos ojos y tan pronto como me recibió en su camerino, me cuestionó sobre mi comportamiento; cosa que por supuesto no permití que llegara a mayores.

Como casi todas nuestras conversaciones, aquella terminó de mal modo. Él recriminándome y yo preguntándome si haberlo dejado ir a Estados Unidos solo y a tan corta edad, fue lo correcto.

Era doloroso ver que se abrazaba con tanto cariño a algo que no tenía nada que ver conmigo ni con nuestros orígenes. Terry me había negado y ahora me recriminaba. ¡Demasiado había hecho con ir a verlo aquella noche!

Pensé que después de esto Terry no regresaría a verme, pero no fue así y antes de que se terminara la temporada y tuviera que volver a Nueva York, fue a visitarme en varias ocasiones.

Todo aquello me dejó pensando en lo bueno que debe ser seguir los sueños. Terry se veía feliz sobre el escenario, hasta podría decir que resplandecía cual diamante bajo una luz intensa, cosa que me motivó fuertemente a buscar la realización de mis propios sueños, después de todo, ya había cumplido con todos y cada uno de los deberes que la casa Grandchester me había asignado el día en que me convertí en duque.

La realización de esos sueños se puso en marcha y al cabo de algún tiempo, reabrí mi compañía aérea.

Sinceramente pensé que no sería mayor problema hacerlo; el único que se había opuesto a ese proyecto era mi padre y él hacía mucho tiempo que había dejado la faz de este mundo. Con lo que nunca conté es que mis sueños fueron algo que la duquesa de Grandchester no deseó jamás compartir con su esposo.

Aquello no me preocupó demasiado en su momento porque nunca he dejado que las circunstancias adversas me detengan, pero en esta ocasión, lo que ella hizo para acabar con mi sueño fue algo digno de tomarse en cuenta, razón por la cual, me vi en la necesidad de renunciar a mi compañía... en cierto modo.

Y fue aquí donde mi hijo Terruce reapareció en escena. Recuerdo bien que tuve que verme con él en un hangar privado en una ciudad canadiense usando un nombre falso para que nadie supiera que estaba ahí.

Él, no sólo acudió a toda prisa a mi llamado, también me tendió la mano en ese momento de necesidad.

Hoy soy empleado de mi hijo, pero eso no me importa si siéndolo puedo conservar vivo mi sueño.

Todo es claro para mí bajo la luz del sol. Él es feliz con lo que hace y por eso lo hace con maestría. Sí, en otro tiempo me dolió que sus sueños no tuvieran nada que ver con lo que yo podía heredarle, pero he entendido que es preferible hacer lo que se debe cuando se ama lo que se hace.

Ésta es una gran lección que me ha dado mi hijo y aunque yo no sea un hombre que acostumbre los arrumacos, debo reconocer que me siento orgulloso de lo que ha logrado y agradecido por su bondad que no conoce diferencias en formas de ser y de pensar.

Por esto y por todo lo que mi hijo significa en mi vida, levantaré esta noche mi copa y brindaré a su salud con la esperanza de que siga teniendo muchos cumpleaños y razones para celebrarlo con alegría.


¡FELIZ CUMPLEAÑOS HIJO MIO!

Con el más grande afecto:
Richard D. Grandchester
Enero de 2011


¡Gracias por leer!

Besitos del corazón:
Annabel Lee

Photobucket

Ver perfil de usuario http://lashistoriasdeannabellee.blogspot.mx/

Weissesherz


Perla negra
Perla negra
Me deja una sensación muy bonita esta historia, desde del corazón de Richard Grandchester.
Significativo, reflexivo y bello monólogo.

Abrazos con mucha admiración mi querida Anabel Lee cheers

Ver perfil de usuario

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba  Mensaje [Página 1 de 1.]

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.